Pan de Sant Jordi: el secreto de la receta con sobrasada y queso que se disfruta el 23 de abril

El sabor de la leyenda en tu mesa

Corte transversal de un Pan de Sant Jordi artesano mostrando el patrón interior de la senyera con barras rectas de sobrasada y queso, sobre una mesa rústica con una rosa roja al fondo.
El secreto del Pan de Sant Jordi reside en la precisión: cinco barras de queso y cuatro de sobrasada para honrar la tradición en cada bocado.

Si hay un sabor que define el 23 de abril, es el del Pan de Sant Jordi. Esta pieza de joyería panadera no solo es visualmente impactante por sus franjas amarillas y rojas, sino que es un prodigio de equilibrio entre el salado de la sobrasada y la cremosidad del queso.

Te enseñamos a preparar este icono de la gastronomía catalana para que el aroma a pan recién hecho sea el protagonista de tu hogar.

El origen de una joya gastronómica

El Pan de Sant Jordi fue ideado en 1988 por el maestro panadero Eduard Crespo. Su intención fue clara: crear un pan que se pudiera compartir en familia, trozo a trozo, imitando los colores de la senyera.

Se trata de un pan de molde enriquecido que requiere paciencia, ya que estamos elaborando tres masas distintas que deben fermentar en armonía.

Receta paso a paso: cómo hacer Pan de Sant Jordi artesano

Esta receta está diseñada para una pieza de unos 800 gramos. La clave es la calidad de los ingredientes: el sabor de una buena sobrasada mallorquina marcará la diferencia.

Ingredientes necesarios

  • Masa base: 500g de harina de fuerza, 10g de sal, 25g de levadura fresca, 300ml de agua.
  • Masa amarilla: 100g de queso Emmental rallado (o Mahón tierno) y una pizca de cúrcuma o azafrán para intensificar el color.
  • Masa roja: 100g de sobrasada de Mallorca de calidad.
  • Masa de nueces: 80g de nueces peladas y picadas.

Preparación

  1. La masa madre: mezcla los ingredientes de la masa base hasta obtener una textura elástica. Divídela en tres partes: una de unos 200g (nueces), otra de 400g (queso) y otra de 300g (sobrasada).
  2. A la primera parte, incorpórale las nueces.
  3. A la segunda, añade el queso y la cúrcuma. Amasa bien hasta que sea homogénea.
  4. A la tercera, integra la sobrasada. Esta masa será más grasa, ten paciencia al amasar.
  5. Deja reposar las tres masas por separado durante 45 minutos bajo un paño húmedo hasta que doblen su volumen.
  6. El montaje de la «Senyera»: estira la masa de nueces formando la base. Estira la masa de queso y la de sobrasada. Corta 5 tiras de queso y 4 de sobrasada. Colócalas alternándolas sobre la base de nueces.
  7. Envuelve el conjunto con la base de nueces (como un paquete), colócalo en un molde de plum-cake y deja levar 90 minutos más. Hornea a 180°C durante 35-40 minutos.

¿Cómo servirlo? La técnica del ‘vell’

Para lograr un acabado profesional que destaque en la mesa, es fundamental aplicar la técnica del ‘vell’: el secreto para que las barras queden perfectamente rectas y el dibujo sea nítido reside en no amasar la sobrasada y el queso directamente con la harina base.

En su lugar, se deben preparar láminas finas y precisas de cada sabor para ir superponiéndolas de forma manual, tira a tira, en un auténtico trabajo de marquetería panadera.

Recuerda que el patrón de la ‘senyera’ es innegociable para que la pieza sea auténtica: el corte final debe mostrar exactamente cinco barras amarillas de queso y cuatro barras rojas de sobrasada, alternadas con precisión matemática para replicar fielmente la bandera.