Durante el invierno, el ficus lyrata empieza a perder hojas, aparecen manchas marrones o su aspecto se vuelve apagado. La primera reacción suele ser el miedo a estar haciéndolo mal. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el ficus no está muriendo. Está reaccionando al cambio de estación. Entender qué le ocurre en invierno es la clave para acompañarlo sin forzarlo.
Por qué el ficus lyrata sufre especialmente en invierno
El ficus lyrata es una planta sensible a los cambios, y el invierno los concentra todos a la vez. Hay menos horas de luz, el sol entra más bajo, la calefacción reseca el ambiente y la temperatura fluctúa constantemente.
Este conjunto de factores genera estrés en la planta. El ficus responde ralentizando su crecimiento y, en ocasiones, desprendiéndose de hojas como mecanismo de adaptación. No es un fallo del cuidado, sino una respuesta natural.
Caída de hojas en invierno: cuándo es normal y cuándo no
Que el ficus pierda alguna hoja en invierno puede ser completamente normal. Especialmente si se trata de hojas inferiores y el resto de la planta se mantiene firme. Conviene prestar atención cuando:
- Caen muchas hojas en poco tiempo
- Aparecen manchas oscuras o bordes secos
- Las hojas se vuelven amarillas antes de caer
En estos casos, suele haber un desequilibrio relacionado con la luz, el riego o la ubicación.
Dónde colocar el ficus lyrata en invierno
En los meses fríos, el ficus necesita estar lo más cerca posible de una fuente de luz natural, siempre indirecta. Una ventana luminosa es su mejor aliada. Es importante evitar:
- Corrientes de aire al ventilar
- Proximidad a radiadores o estufas
- Cambios frecuentes de ubicación
En invierno, la estabilidad es más importante que encontrar el “lugar perfecto”.
Cómo regar el ficus lyrata cuando hace frío
Uno de los errores más habituales es mantener el mismo ritmo de riego que en otras estaciones. En invierno, el ficus necesita menos agua, no más.
Antes de regar, conviene comprobar que la parte superior del sustrato esté seca. Regar por costumbre puede provocar exceso de humedad y caída de hojas. En esta época, es preferible quedarse corto que excederse.
Qué no hacer con el ficus en invierno
Hay intervenciones que conviene evitar durante los meses fríos:
- No trasplantar
- No abonar
- No podar en exceso
- No moverlo constantemente
El invierno no es momento de estimular, sino de conservar.
La importancia de la paciencia
El ficus lyrata no necesita soluciones rápidas. Necesita tiempo. Durante el invierno entra en una fase de pausa, y eso también forma parte de su ciclo natural.
Observar, reducir intervenciones y respetar su ritmo es la mejor forma de cuidarlo. Cuando la luz vuelva a alargarse y la temperatura se estabilice, el ficus suele responder con nuevos brotes sin que hayamos hecho nada extraordinario.
Acompañar el invierno, también con las plantas
Cuidar un ficus lyrata en invierno es un ejercicio de atención y paciencia. Igual que la casa se vive de otra manera en esta estación, las plantas también piden menos exigencia y más escucha.
A veces, el mejor cuidado es simplemente entender que el invierno no es un problema que haya que corregir, sino una etapa que hay que atravesar con calma.


