Hay platos que no necesitan presentación. Basta un aroma, una textura o el primer bocado para devolvernos a la cocina de casa, a una mesa compartida, a un momento concreto de la vida. Los platos tradicionales no solo alimentan el cuerpo, también sostienen la memoria. Son recetas que se repiten, se ajustan y se transmiten, y que siguen teniendo sentido porque nacen de lo cotidiano. Desde lentejas, garbanzos o estofados que se cocinan a fuego lento, hasta un caldo caliente o una crema de verduras.
Muchas de estas recetas tradicionales no están medidas ni anotadas. Se aprenden mirando, probando y repitiendo. Pasan de generación en generación con pequeñas variaciones, pero conservan una base común: cocinar para otros. Y este gesto es el que las convierte en platos que saben a casa.
1. Lentejas estofadas de toda la vida
Un plato de cuchara que resume bien la cocina de casa: nutritivo, económico y pensado para durar varios días.
Ingredientes (4 personas)
- 300 g de lentejas pardinas
- 1 cebolla
- 1 zanahoria
- 1 patata
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Agua
Elaboración
Pela y pica la cebolla y la zanahoria. Sofríelas en una olla con un chorrito de aceite hasta que estén blandas. Añade el pimentón, remueve rápido y agrega las lentejas lavadas, la patata chascada y la hoja de laurel. Cubre con agua fría y cocina a fuego medio durante unos 30–35 minutos, hasta que las lentejas estén tiernas. Ajusta de sal al final y deja reposar antes de servir.
2. Sopa de ajo tradicional
Sencilla, humilde y profundamente reconfortante. Una receta ligada al frío y a las cenas tranquilas.
Ingredientes (4 personas)
- 6 dientes de ajo
- Pan del día anterior
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 litro de agua o caldo suave
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Huevos (opcional)
Elaboración
Lamina los ajos y dóralos lentamente en una olla con aceite, sin que se quemen. Añade el pan en trozos y remueve para que se impregne. Incorpora el pimentón, mezcla con cuidado y añade el agua o caldo caliente. Cuece unos 15 minutos. Si se desea, añade un huevo por persona al final y deja que se escalde dentro de la sopa.
3. Tortilla de patatas casera
Un clásico que admite muchas versiones, pero que siempre conserva algo familiar.
Ingredientes (4 personas)
- 5 patatas medianas
- 1 cebolla (opcional)
- 5 huevos
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Elaboración
Pela y corta las patatas en láminas finas. Fríelas a fuego medio en abundante aceite junto con la cebolla, hasta que estén blandas pero no doradas. Escúrrelas y mézclalas con los huevos batidos y sal. Cuaja la tortilla en una sartén con poco aceite, primero por un lado y luego por el otro, ajustando el punto al gusto.
Por qué los platos tradicionales siguen teniendo valor
La cocina tradicional no responde a modas. Se construye a partir de ingredientes accesibles, tiempos respetados y gestos aprendidos. Su valor está en la repetición y en la capacidad de adaptarse a cada casa sin perder su esencia. Son platos que reconfortan porque están pensados para cuidar: calientan, sacian y acompañan.


