Paula Cabral sobre su proceso creativo: “Cuando creo, intento apagar mi mente racional”

Arquitecta de formación y artista por vocación, Paula Cabral trabaja desde la intuición y el presente. Su pintura nace del cuerpo, del espacio y de lo que ocurre en el momento de crear.

La artista Paula Cabral
La artista Paula Cabral

Para Paula Cabral Muchacho (1992), la creatividad no es una decisión puntual que tomó en un momento determinado de su vida ni una etapa concreta. Forma parte de su manera de estar en el mundo. «No sé definir cuál fue el inicio», explica. «Creo que es algo que llevo dentro. Desde niña siento una gran pasión por el arte y el diseño en todas sus formas».

Esa inclinación temprana la llevó a experimentar desde muy joven con distintos materiales y lenguajes. «Siempre me ha cautivado cómo un elemento artístico puede tener tanto impacto y provocar emociones tan profundas”, recuerda. Durante su infancia y adolescencia trabajó con carboncillo, grafito, pasteles y óleo. Algunas de esas primeras obras, todavía figurativas, llegaron incluso a exponerse y venderse en su ciudad. Ahora, años después, parte de su obra llega a Kave Gallery de manera accesible.

"Si ese es mi reflejo, ¿quién soy yo?" de Paula Cabral
«Si ese es mi reflejo, ¿quién soy yo?» de Paula Cabral

Pero no fue siempre la pintura lo que la motivó. «Por esa misma curiosidad estudié arquitectura, la cual me ha enseñado a pensar conceptualmente y a tener una sensibilidad por el espacio”. A lo largo de su formación —que pasó por Venezuela, Estados Unidos, Chile y España— fue incorporando herramientas que hoy atraviesan su obra plástica: proporción, escala, composición y lectura del entorno. Durante esos años también creó una marca de joyería, Baya, donde diseñaba collares con materiales diversos. «Me he expresado a través de mi creatividad toda mi vida y todas ellas afectan a cómo es mi obra actualmente».

El regreso consciente a la pintura llegó tras un momento de revelación personal. «Un día, gracias a leer The Artist’s Way de Julia Cameron, me sentí profundamente inspirada y decidí volver a la pintura y me atreví a mostrarla«. A partir de ahí, su lenguaje empezó a transformarse. «Comencé con obras con un toque figurativo y poco a poco he ido evolucionando a lo que hago ahora, una obra más abstracta y más sensible».

"Barely There" de Paula Cabral
«Barely There» de Paula Cabral

Crear desde el cuerpo

El proceso creativo de Paula Cabral está ligado al presente y a la percepción del entorno inmediato. «Intento apagar mi mente racional«, explica. “Tratar de quitarme cualquier idea preconcebida y de cualquier expectativa. No pensar, solo ser».

Crear implica una escucha constante. “Busco estar y simplemente ser para conectar con lo que me rodea y mi interior”. El cuerpo, el espacio y las condiciones del momento participan activamente en cada obra. “Intento entender qué me pide mi cuerpo y jugar con las casualidades y causalidades que se dan en ese momento presente”.

Factores aparentemente secundarios se integran de forma natural en el proceso: la temperatura del lugar, la velocidad de secado de la pintura, el material disponible, las dimensiones del espacio o el nivel de energía. «Todo lo que he visto en mi vida de alguna manera se fusiona en ese momento».

Trabaja principalmente con técnica mixta, combinando pintura acrílica con grafito, carboncillo, pasteles al óleo y materiales que encuentra en su estudio. No hay una repetición sistemática de gestos ni fórmulas cerradas. Cada obra responde a unas condiciones específicas.

Coincidencias que permanecen

¿Pero de dónde salen esas combinaciones, esos colores y esos títulos de obra tan sugerentes como «Contra todo pronóstico, funcionó«? “Algo que me inspira mucho es lo que a mí me gusta llamar ‘coincidencias composicionales’”, explica. “Son composiciones que surgen por infinitos factores como la sombra de un árbol moviéndose con el viento sobre la textura de una pared”.

Le interesa esa complejidad involuntaria que se genera con el paso del tiempo. “A mi parecer son composiciones super interesantes y complejas generadas por el entorno y el paso del tiempo”. Además, le atrae ese carácter irrepetible. “El viento nunca moverá el árbol exactamente igual y que yo pase exactamente en ese momento”.

Desde hace años recopila imágenes de esas situaciones y observa cómo aparecen de forma indirecta en su trabajo. “Tengo muchos años recolectando fotos de esas coincidencias y veo que inconscientemente hay algo de ello en mi obra”.

"Fluyes con tus luces y sombras" de Paula Cabral
«Fluyes con tus luces y sombras» de Paula Cabral

El espacio como parte de la obra

La arquitectura sigue presente en su manera de crear. “Con mi mente y formación de arquitecta es inevitable para mí desligarme del lugar”, afirma. El espacio se convierte en un elemento activo. “Yo digo que hago un análisis de sitio al momento de crear, siendo yo parte del sitio”. Las decisiones surgen a partir de lo que ocurre en ese entorno concreto. “Si no quepo por un lugar, pues hago la marca en otro lado, si quedó un resto de pintura en un lugar, la uso también”. La humedad, la luz y las condiciones físicas quedan registradas.

El concepto que articula toda su práctica es la aceptación del presente. Su obra “nace desde el sentir y el ser, guiada por las emociones, el espacio, el cuerpo y los impulsos del momento”. Cada pintura es una experiencia concreta. “Cada presente es irrepetible. En cada obra aprendo, siento y experimento lo que solo sucede una vez”.

El resultado aparece al final del proceso. “El fin de mi obra es hacerla. Pinto por esa experiencia”. Por ese motivo, los títulos no describen lo que se ve, sino lo vivido durante el proceso, como en Fluyes con tus luces y sombras: lo aprendido, lo sentido, lo atravesado.

El espacio de Cabral en Kave Home

La colaboración con Kave Home sitúa su obra en un nuevo contexto. “Me parece una oportunidad muy bonita de poder mostrar mi obra junto a muebles de Kave que personalmente me gustan mucho como las sillas Jan, Calixta o Gena y me encanta que mi arte pueda llegar a más personas”.

El trabajo de Paula Cabral se construye desde la atención y la presencia. Pintar forma parte de una experiencia más amplia que incluye el cuerpo, el espacio y el tiempo. Su obra registra lo que ocurre cuando la mente racional se silencia y el presente toma la palabra.