10 ideas para renovar el salón en 2026 sin grandes cambios

Claves prácticas para actualizar el salón con equilibrio, calma y sentido

Pequeños cambios pueden transformar la forma en que habitamos el salón.

Introducir pequeños cambios en el salón puede transformar por completo la forma en que habitamos la casa. No es necesario emprender grandes reformas ni incorporar muebles nuevos para percibir una diferencia real. A menudo, basta con ajustar lo que ya está, darle espacio y permitir que el salón respire de otra manera.

En 2026, la mirada sobre el hogar se vuelve más calmada, personal y consciente. Los interiores se entienden como lugares vividos, donde cada gesto cuenta y donde las decisiones se toman con más intención que urgencia. Esto juega a nuestro favor: muchas de las tendencias actuales se aplican con gestos sencillos, reutilizando lo que ya tenemos y afinando la relación entre los elementos.

Renovar el salón sin grandes gastos consiste, sobre todo, en observar con atención. Ajustar la paleta de colores, sumar textura, mejorar el orden y cuidar la distribución permite que el espacio se sienta más equilibrado, acogedor y propio.

1. Actualiza la base con tonos neutros suaves

Los tonos neutros siguen marcando el ritmo, pero en 2026 lo hacen con más calidez. El blanco roto, con matices beige y gris suave—conocido como cloud dancer— se impone como el color del año 2026 por Pantone, muy apreciado por su capacidad para relajar y dar luz sin resultar frío.

No obstante, no es necesario pintar con él todo el salón. Introducir este tono en textiles, cerámica o pequeños muebles ya tiene un efecto inmediato. ¿Por ejemplo? Puedes cambiar las fundas de los cojines, añadir una manta o plaid nuevo y renovar la alfombra bajo el sofá. Es una base fácil de combinar y perfecta para dar sensación de orden y amplitud.

2. Añade marrones cálidos y tonos tierra

Los marrones vuelven, pero no como un gesto dominante, sino como un apoyo para dar profundidad visual. Tonos chocolate, caramelo, arcilla suave o terracota rosada funcionan muy bien en complementos.

Puedes incorporarlos en cojines, cortinas ligeras, una lámpara con pantalla textil o incluso en una bandeja de madera sobre la mesa de centro. Estos colores envuelven el espacio y lo hacen más confortable, especialmente en salones donde pasamos muchas horas por la tarde.

Un baño bien diseñado aprovecha cada centímetro sin perder comodidad ni estilo.

3. Reorganiza antes de comprar

Antes de añadir nada, prueba a mover los muebles. Cambiar la orientación del sofá, acercar los asientos, liberar pasillos o crear un pequeño rincón de lectura puede renovar por completo la percepción del espacio.

En 2026 se buscan salones más cercanos, pensados para conversar, leer o simplemente descansar. Agrupar mejor los muebles ayuda a que el salón se sienta más «vivido», menos rígido.

4. Introduce textura y color en la pared (sin obras)

Las paredes lisas ganan interés cuando les damos algo de relieve. No hace falta panelar ni hacer grandes inversiones. Basta con elegir un papel pintado de textura suave, un acabado efecto lino o un tono ligeramente más oscuro detrás del sofá. Otra opción sencilla es colgar un tapiz textil, una pieza artesanal o una composición de cuadros con marcos de madera.

5. Recupera el espíritu de la casa

La apariencia de las antiguas casas de campo evoluciona hacia un estilo más relajado y cotidiano en 2026, basándose en la pasión por los materiales honestos: madera con vetas visibles, tejidos naturales, alfombras tejidas y piezas imperfectas… Una mesa auxiliar de madera, un banco reutilizado o una alfombra de fibras naturales pueden aportar ese aire casual y rústico que tanto se valora en 2026.

6. Un moderado guiño art déco

El art déco regresa, pero de forma sutil. No hace falta cambiar todo el mobiliario; basta con un detalle bien elegido: una lámpara con acabado dorado, un espejo de líneas geométricas, un cojín de terciopelo… pequeños gestos que elevan el aspecto del salón y dan personalidad, siempre combinados con bases neutras para no sobrecargar el conjunto.

Salón de estilo clásico y art déco, decorado para el invierno.

7. Madera protagonista y con carácter

La madera oscura con nudos o pátina gana terreno frente a acabados demasiado pulidos. Puedes introducirla sin grandes compras, mediante marcos, bandejas, lámparas o alguna mesita auxiliar. La clave está en que las piezas tengan presencia y textura. No importa que no sean perfectas; en realidad, es esa imperfección la que transmite calidez y autenticidad.

8. Renueva y actualiza los textiles

Cojines, cortinas, alfombras o mantas tienen la capacidad de renovar el salón de forma inmediata. En 2026 se imponen tejidos naturales, tejidos con trama visible y colores calmados. Un consejo: mezcla diferentes texturas dentro de la misma gama de color.

Butaca blanca moderna en salón contemporáneo.

9. Los muebles bajos ganan protagonismo

Los muebles bajos siguen consolidándose como una de las claves para lograr salones más tranquilos y visualmente despejados. Al bajar la altura del mobiliario, el espacio respira mejor y se genera una sensación inmediata de amplitud y calma, algo especialmente agradecido en pisos pequeños o con techos estándar.

Si no quieres hacer grandes cambios, basta con introducir mesas de centro bajas, bancos o muebles auxiliares de poca altura para equilibrar el conjunto. Y si dispones de algo más de presupuesto, puedes plantearte sustituir el sofá o los sillones por modelos de perfil bajo, con líneas horizontales y volúmenes contenidos. Conseguirás una atmósfera más serena y contemporánea.

10. Maximalismo equilibrado

Ni minimalismo estricto ni acumulación sin sentido. En 2026 el salón se llena de objetos con historia, pero seleccionados con mimo. Libros, cerámica, recuerdos y piezas personales encuentran su sitio en estanterías abiertas, baldas y aparadores. El truco está en dejar espacios libres y no mostrarlo todo. Elegir lo que de verdad usas y te acompaña hace que el salón se sienta más tuyo y menos decorado.