Estilo romántico en decoración: ideas para llenar tu hogar de encanto y suavidad

Texturas suaves, luz natural y piezas con alma que convierten el hogar en un refugio sereno

El estilo romántico no habla de exceso, sino de sensibilidad.

Dicen que el hogar está donde está el corazón, y en el mundo de la decoración, eso significa crear un espacio que te abrace y enamore. Si compartes tu casa con alguien especial o simplemente quieres que tu espacio se sienta como un refugio de calma, ternura y belleza, el estilo romántico puede ser tu gran aliado.

Este estilo no se trata de corazones y flores —aunque claro, hay lugar para ellos si se desea—, sino de estancias que invitan al sosiego, a la conexión y a la calidez. Colores suaves, tejidos envolventes, detalles delicados y una iluminación con alma son los pilares sobre los que se construye un interiorismo romántico. Y justo ellos son los que lo vuelven tan irresistible.

Hablamos de una forma de crear espacios donde reina la calidez, la ternura y la belleza. Inspirado en épocas pasadas como el rococó, el victoriano o el campestre francés, este estilo mezcla con delicadeza, elegancia, nostalgia y sensibilidad.

Desde los escenarios azucarados de María Antonieta de Sofia Coppola hasta el encanto vintage de Wes Anderson, el romanticismo sigue siendo una fuente inagotable de inspiración en cine, moda… y, por supuesto, en la decoración.

1. Colores suaves y optimistas

Los colores pastel son la base del romanticismo decorativo. Tonos como el rosa empolvado, lavanda, azul cielo, verde salvia y blanco roto crean un ambiente sereno y delicado. Además de relajar, estos colores aportan una luz suave que realza los elementos decorativos con sencillez. También puedes incorporar matices más profundos, como burdeos, gris perla o azul noche, para contrastar y añadir un punto de elegancia sin perder el tono intimista.

Comedor en vivienda de Colmenar Vieja con interiorismo de María del Valle.
Comedor de estilo romántico con sillas tapizadas en rosa empolvado.

2. Mobiliario vintage y con formas redondeadas

Los muebles románticos se inspiran en el pasado, con un fuerte carácter emocional. Las piezas vintage o de inspiración clásica, con formas curvas, tallas florales, patas torneadas o acabados decapados, son perfectas para transmitir esa sensación de romanticismo atemporal. ¿Algunas ideas clave? Una cama con dosel, un tocador con espejo ovalado, una consola envejecida o una vitrina de porcelana. Con estos elementos, la sensación de refugio será extraordinaria.

3. Tejidos suaves y sensuales

El estilo romántico da prioridad a los tejidos suaves, brillantes o con texturas delicadas, como son:

  • El terciopelo, ideal para tapicerías y cortinas.
  • La seda o el satén, perfectos para sábanas y cojines.
  • El encaje, que añade ligereza y feminidad.
  • El lino lavado, que aporta un aire rústico y natural muy propio del estilo provenzal.

4. La belleza está en los pequeños detalles

Una de las claves del estilo romántico es la atención al detalle. Decoración floral, bordados delicados, molduras en paredes o techos, pomos antiguos, jarrones de cerámica, marcos dorados o platos de porcelana antigua… Cada pequeño objeto puede contar una historia y sumar valor emocional al espacio. Todo debe transmitir la idea de que ha sido elegido con mimo, sin prisas.

5. Motivos florales a doquier

Las flores son un símbolo universal del amor y la belleza. Por eso, en el estilo romántico, es frecuente verlas por todas partes: en ramos frescos, en tapicerías, en papeles pintados, en ropa de cama y en los detalles decorativos. Algunas de las favoritas: peonías, rosas, hortensias, lavanda y eucalipto. Puedes combinar flores frescas con estampados botánicos o con motivos florales bordados para un efecto aún más acogedor y primaveral.

6. La iluminación también importa

La iluminación es clave para crear un ambiente íntimo y acogedor en cualquier estilo, especialmente en el romántico. Lo ideal es contar con una luz suave y cálida que invite a la relajación. Para ello, se utilizan lámparas de araña o apliques con pantallas de tela que difuminan la luz, además de velas y candelabros que aportan calidez natural.

También, las velas y las guirnaldas son perfectas para un toque más desenfadado y mágico, especialmente en exteriores. En conjunto, la luz debe ser tenue y envolvente, creando espacios delicados y confortables.

Salón romántico con chaise longue y cuadro de papel maché.

7. Abraza las curvas y la fluidez

Olvídate de las formas rígidas. El estilo romántico favorece los diseños redondeados, suaves y envolventes. Sillones ondulados, cabeceras curvilíneas, espejos ovalados o muebles sin esquinas marcadas ayudan a suavizar visualmente el espacio.