Así prepara Marie Kondo la casa para el invierno: 3 trucos de orden para sobrevivir al frío

Los mejores trucos de la gurú japonesa para crear un refugio frente al frío

Marie Kondo transformará tu hogar en un refugio cálido este invierno.

Cuando el invierno se acerca y el frío empieza a quedarse, la casa se convierte en nuestro refugio más íntimo. Las horas de luz se acortan, los planes se trasladan al interior y el ritmo del día pide espacios más cálidos y acogedores. Para Marie Kondo, este cambio de estación es una oportunidad para ajustar el hogar con intención: ordenar lo que ya no necesitamos, potenciar lo que nos aporta bienestar y transformar cada estancia en un lugar que abraza.

Su filosofía se basa en escuchar la energía de la casa y acompañar la estación con gestos cuidadosos. Preparar el hogar para el invierno no consiste en añadir más, sino en elegir mejor. Una luz suave, tejidos que abrigan y pequeños detalles que invitan a vivir el interior con serenidad.

1. Luces cálidas para un invierno más amable

    Para Marie Kondo, la iluminación es fundamental cuando llega el invierno. No solo influye en cómo se ve el espacio, sino en cómo nos sentimos dentro de él. Por eso recomienda reducir la luz directa del techo y apostar por lámparas de mesa, apliques bajos y puntos de luz suaves que hagan la casa más acogedora cuando anochece pronto.

    Elegir bombillas cálidas -entre miel, ámbar y dorado- ayuda a crear un ambiente tranquilo. Al combinar varias luces pequeñas, se construye una atmósfera envolvente que invita al descanso, perfecta para las tardes largas de invierno.

    2. Una entrada que proteja del frío y dé la bienvenida

    El invierno comienza en la puerta. Marie Kondo recuerda que la entrada debe transmitir calma y orden, no acumulación. Recomienda incluir una alfombra gruesa que reciba los zapatos fríos, un perchero sencillo donde cada abrigo tenga su lugar y un banco para cambiarse el calzado sin prisa. En su cultura, ofrecer zapatillas de casa a los invitados es una muestra de cuidado. Incorporar este gesto en invierno crea un ambiente cálido desde el primer paso.

    3. Aromas que acompañan la estación

    Para la experta japonesa, el olor del hogar también forma parte del orden. En invierno, sugiere elegir fragancias que evoquen calidez: notas amaderadas, mezclas especiadas suaves o vainilla ligera. Velas, difusores o aceites esenciales transforman la atmósfera y ayudan a que la casa se sienta más íntima y serena. Estos aromas, usados con moderación, convierten cada estancia en un refugio sensorial.

    El invierno como oportunidad de reconexión

    Para Marie Kondo, preparar el hogar para el invierno es un acto de presencia. Es observar qué nos hace sentir arropados, qué aporta calma y qué necesitamos dejar ir. Luz cálida, texturas envolventes, aromas que acompañan, orden consciente… pequeños gestos que convierten la casa en un refugio donde guarecerse del frío y disfrutar de la temporada más lenta del año. Un hogar preparado para el invierno no es solo más confortable; es un espacio que sostiene, inspira y acompaña.