7 zonas de la casa que los expertos recomiendan limpiar en febrero (antes de la primavera)

Qué limpiar en casa antes del cambio de estación

Qué limpiar en febrero para no hacerlo en primavera.

El final del invierno, a las puertas de marzo, es un momento especialmente propicio para adelantar ciertas tareas domésticas que, si se posponen, tienden a acumularse con la llegada de la primavera. No se trata de hacer una limpieza profunda ni de transformar la casa en un solo día, sino de aprovechar este tiempo de interior para resolver aquello que más cuesta cuando la vida comienza a abrirse hacia fuera.

Anticiparse permite que el cambio de estación se viva con más calma. Cuando algunas zonas ya están atendidas, la casa se siente más ligera y el paso a la primavera ocurre de forma más natural.

¿Por qué limpiar antes de la primavera facilita el cambio de estación?

La primavera suele traer más luz, ventanas abiertas y una mayor actividad dentro y fuera de casa. Si las tareas más exigentes están resueltas, el hogar acompaña ese ritmo sin generar sensación de trabajo pendiente.

Además, el frío invita a permanecer dentro, lo que convierte estas semanas en un momento natural para ocuparse de lo que normalmente se evita.

1. Radiadores y sistemas de calefacción

Retirar el polvo del radiador antes de dejar de usarlo facilita el próximo invierno.

Antes de que dejen de usarse durante meses, conviene limpiar los radiadores en profundidad. El polvo acumulado no solo afecta al aire, también puede generar olor cuando se vuelvan a encender.

Pasar un cepillo estrecho entre las ranuras y terminar con un paño ligeramente húmedo suele ser suficiente. Ventaja: en otoño estarán listos sin necesidad de una limpieza extra.

2. Cortinas y textiles gruesos

Mantas, cortinas pesadas o fundas de tejidos más cálidos han cumplido su función durante el invierno. Lavarlas ahora evita que acumulen polvo hasta la siguiente temporada. Además, guardarlas limpias también ayuda a conservar mejor los tejidos.

3. Ventanas antes de la temporada de polen

Limpiar las ventanas ahora permite disfrutar de una casa más luminosa durante más tiempo.

Limpiar cristales, marcos y persianas antes de la primavera permite mantener la claridad durante más tiempo. Cuando el polen empieza a circular, el esfuerzo dura menos. Es una de esas tareas que se agradecen después, cuando la luz entra sin velos.

4. Armarios y ropa de invierno

No hace falta hacer un cambio completo todavía, pero sí revisar lo que ya no se usa.

  • Lava las prendas antes de guardarlas
  • Repara lo que lo necesite
  • Dona lo que no vaya a volver

El armario gana espacio y la próxima temporada empieza sin pendientes.

5. Colchones y alfombras

El invierno favorece la acumulación de ácaros debido a la menor ventilación. Aspirar el colchón, girarlo y lavar protectores ayuda a renovar el descanso.

Con las alfombras ocurre algo parecido. Una limpieza ahora permite retirarlas cuando suban las temperaturas sin arrastrar polvo.

6. Cocina: zonas que solemos posponer

Una campana libre de grasa mejora el aire y acompaña el ritmo cotidiano de la cocina.

Hay rincones que rara vez entran en la limpieza cotidiana:

  • Campana extractora
  • Interior de armarios
  • Parte trasera de pequeños electrodomésticos

Ocuparse de ellos antes de la primavera evita que se conviertan en una gran tarea después.

7. Balcones, terrazas y mobiliario exterior

Aunque todavía no se usen a diario, una primera puesta a punto facilita empezar a disfrutarlos en cuanto el tiempo cambie. Barrer, revisar muebles y limpiar superficies exteriores permite que ese espacio vuelva a sentirse disponible.

Limpiar ahora es cuidar la casa futura

Adelantar algunas tareas no es una cuestión de exigencia, sino de bienestar. La primavera invita a abrir, a salir, a moverse más. Cuando la casa ya está preparada, ese impulso se vive sin interrupciones. Porque, en el fondo, limpiar a tiempo es otra forma de hacer espacio para lo que llega.