En invierno, la cena pide algo distinto. El cuerpo busca calor, ligereza y una sensación de cuidado que ayude a cerrar el día sin pesadez. Las cremas calientes cumplen ese papel a la perfección. Son fáciles de digerir, reconfortantes y permiten incorporar verduras de forma sencilla. Estas tres propuestas están pensadas para las noches frías, cuando apetece algo casero, nutritivo y preparado sin complicaciones.
1. Crema de calabaza y jengibre suave

Una crema cálida y aromática que ayuda a entrar en calor sin resultar pesada. Es saciante pero ligera, y el jengibre aporta una sensación de calor muy agradable en invierno.
Ingredientes
- Calabaza
- Cebolla
- Un pequeño trozo de jengibre fresco
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Agua o caldo vegetal
Preparación
Sofríe la cebolla con un chorrito de aceite hasta que esté transparente. Añade la calabaza troceada y el jengibre rallado. Cubre con agua o caldo y cocina a fuego medio hasta que la calabaza esté tierna. Tritura hasta obtener una textura fina y sirve caliente con un hilo de aceite.
2. Crema de puerros y patata

Un clásico de cuchara que nunca falla cuando el cuerpo pide algo suave. Su textura cremosa y su sabor delicado la convierten en una opción perfecta para las noches más frías.
Ingredientes
- Puerros
- Patata pequeña
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Agua
Preparación
Limpia y corta los puerros en rodajas. Sofríelos ligeramente para que suelten su aroma. Añade la patata troceada, cubre con agua y cuece hasta que esté todo tierno. Tritura y ajusta de sal.
3. Crema de zanahoria y naranja

Una crema ligera con un punto fresco que equilibra lo dulce y lo cítrico. Es digestiva, ligera y aporta un toque diferente sin resultar pesada antes de dormir.
Ingredientes
- Zanahorias
- Cebolla
- Zumo de naranja natural
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Agua
Preparación
Sofríe la cebolla, añade la zanahoria troceada y cubre con agua. Cocina hasta que esté blanda. Tritura y añade un chorrito de zumo de naranja justo al final para mantener su aroma.
4. Crema de coliflor y almendras

Una crema suave y reconfortante, ideal para cenas ligeras y nutritivas. La coliflor es digestiva y las almendras aportan saciedad y textura sin resultar pesada.
Ingredientes
- Coliflor
- Cebolla
- Almendras crudas
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Agua o caldo vegetal
Preparación
Sofríe la cebolla con un poco de aceite hasta que esté transparente. Añade la coliflor troceada y las almendras, cubre con agua o caldo y cocina hasta que la coliflor esté tierna. Tritura bien hasta obtener una textura fina y cremosa. Ajusta de sal y sirve caliente.
5. Crema de espinacas y puerro
Una opción verde, ligera y muy fácil de preparar para las noches de invierno. Es una crema ligera, rica en verduras y fácil de digerir, perfecta para terminar el día sin sensación de pesadez.
Ingredientes
- Espinacas frescas
- Puerro
- Patata pequeña
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Agua
Preparación
Sofríe el puerro troceado con un chorrito de aceite. Añade la patata y cubre con agua. Cuando esté casi cocida, incorpora las espinacas y cocina unos minutos más. Tritura hasta conseguir una crema homogénea y sirve caliente.
Cenas que acompañan el invierno
Las cremas calientes son una forma sencilla de cuidarse en invierno. Preparadas con ingredientes básicos y sin excesos, ayudan a terminar el día con una sensación de bienestar y calma. Platos humildes, fáciles de hacer y pensados para esas noches en las que el hogar se convierte en refugio.


