Un tiramisú pensado para Navidad: cremoso, ligero y perfecto para compartir después de la comida.
Hay postres que no necesitan presentación y otros que, además, saben adaptarse a cada ocasión. El tiramisú pertenece a ambas categorías. Cremoso, suave y con ese equilibrio entre café y cacao que nunca falla, es una elección perfecta para Navidad: gusta a casi todos, se puede preparar con antelación y pone el broche final a la comida sin resultar pesado.
En estas fechas, cuando el ritmo se acelera y la mesa se alarga, agradecemos los postres que esperan en la nevera y se sirven sin prisas. Este tiramisú está pensado para eso. Para hacerse el día antes y disfrutarse cuando toca.
Sírvelo bien frío y, si quieres darle un aire más navideño, acompáñalo con unas virutas de chocolate negro, un toque de cacao recién tamizado o una cucharada pequeña para cada comensal en lugar de una ración grande. En Navidad, menos es más, y el tiramisú agradece la mesura. Un postre sencillo, elegante y pensado para compartir sin prisas. Como debería ser cualquier sobremesa de Navidad.
Quienes amamos la decoración sabemos que el recibidor tiene algo especial. Es mucho más que…
Hay recetas que no necesitan presentación. La tarta de manzana es una de ellas. Aparece…
La planta de Belén no busca protagonismo. Aparece en invierno, se adapta sin exigir demasiada…
El final de la Navidad marca un cambio de ritmo. Tras semanas de luz, encuentros…
Cada año, la noche de Reyes vuelve a reunirnos en torno a una historia antigua.…
Envolver un regalo no tiene por qué convertirse en una tarea pendiente de última hora…