Un salón feng shui que transmite calma, orden y armonía, sin excesos decorativos ni contrastes intensos.
En el Feng Shui, los colores son mucho más que una cuestión estética. Al igual que la ubicación de los muebles, los espejos o las plantas, las tonalidades de la casa influyen directamente en el flujo de la energía chi, el principio vital que recorre los espacios y determina su equilibrio.
Según esta práctica milenaria china, elegir correctamente los colores del hogar puede favorecer la armonía, mejorar el bienestar y potenciar la sensación de calma o vitalidad según la estancia. Pero, si no se eligen bien, pueden generar el efecto contrario: un ambiente cargado, oscuro o desequilibrado.
La teoría del color en el Feng Shui parte de una idea sencilla: cada tono representa un elemento natural (Agua, Fuego, Tierra, Madera y Metal) y, por tanto, tiene una influencia concreta sobre la energía de cada espacio. Por eso, algunos colores pueden fortalecer el chi, mientras que otros pueden bloquearlo si se usan en exceso o fuera de lugar.
Aunque existen algunas reglas generales, cada habitación tiene sus propias necesidades energéticas.
Sin embargo, hay tonalidades que deben usarse con precaución, ya que pueden desequilibrar el flujo energético si se abusan o no se combinan correctamente.
El negro es símbolo de poder, introspección y elegancia, pero en el Feng Shui representa el elemento Agua, asociado a la profundidad emocional. En exceso, puede absorber la luz y bloquear la energía, haciendo que las estancias se perciban más pequeñas, frías o tristes.
El Feng Shui no prohíbe el negro, pero recuerda que su energía es intensa: utilízalo con moderación y equilibrio para mantener la armonía del hogar.
El rojo es uno de los colores más poderosos del Feng Shui, vinculado al elemento Fuego, la pasión y la vitalidad. Aunque representa la buena suerte y la prosperidad, un uso excesivo puede generar estrés, impulsividad o ansiedad.
El secreto está en la proporción: un toque de rojo aporta vida, pero el exceso puede “quemar” la energía del espacio.
En el Feng Shui, el gris y los tonos metálicos están ligados al elemento Metal, símbolo de claridad, estructura y precisión. Bien equilibrados, aportan orden y sofisticación, pero si predominan en exceso, pueden generar ambientes fríos, rígidos o emocionalmente distantes.
El Feng Shui no desaconseja el gris, pero insiste en usarlo como un matiz y no como protagonista. La clave es combinarlo con materiales naturales que devuelvan calidez y equilibrio al conjunto.
Representa pureza y limpieza, pero usado en exceso puede generar frialdad o sensación de vacío. En el Feng Shui, se recomienda equilibrarlo con colores tierra, madera o con textiles suaves para mantener la armonía emocional.
Transmitiendo calma y profundidad, el azul oscuro puede ser ideal para el descanso, pero su abuso puede enfriar el ambiente. Es preferible reservarlo para dormitorios amplios o zonas de meditación, combinándolo con tonos neutros o arena.
Aunque es alegre y luminoso, el amarillo intenso puede alterar la concentración o el ánimo si domina la estancia. Los tonos mostaza, vainilla o dorado son alternativas más equilibradas y acogedoras.
El Feng Shui no busca eliminar colores, sino enseñar a combinarlos de forma consciente. Para lograr un hogar equilibrado:
Escucha la energía del lugar. Más allá de las reglas, el Feng Shui invita a sentir si el espacio transmite calma, fluidez y bienestar.
En el Feng Shui, el color no se elige solo con los ojos, sino también con la intuición. Los tonos tienen el poder de activar, calmar o equilibrar la energía del hogar, y su uso consciente puede mejorar la forma en que habitamos los espacios.
No existen colores “malos” o prohibidos, sino combinaciones desequilibradas. La clave está en entender la función de cada estancia y ajustar los tonos para crear un entorno armonioso, luminoso y coherente.
Un hogar equilibrado no se mide por la paleta cromática más neutra, sino por la sensación de serenidad que transmite. Y en eso, el Feng Shui sigue siendo una guía atemporal para vivir con más consciencia, belleza y equilibrio.
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