¿Por qué las expertas recomienda limpiar la cocina con pastillas del lavavajillas?

Cómo usar pastillas del lavavajillas para limpiar distintas zonas de la casa

Limpiar con pastillas del lavavajillas.

Hay objetos en casa que usamos casi de forma automática, sin plantearnos que quizá pueden servir para algo más. Las pastillas del lavavajillas son uno de ellos. Pensadas para eliminar grasa y restos de comida de la vajilla, a menudo bajo condiciones exigentes, esconden un potencial limpiador muy versátil que va más allá del electrodoméstico para el que fueron creadas, como si se tratara de un pequeño comodín doméstico.

Bien utilizadas, ayudan a limpiar a fondo zonas difíciles de la cocina —y del hogar en general—, electrodomésticos con grasa prácticamente imposible de quitar y utensilios que usamos a diario. Una serie de trucos y consejos que demuestran que limpiar más, no equivale a limpiar mejor.

Por qué las pastillas del lavavajillas sirven para limpiar

Las pastillas de lavavajillas cuentan con una formulación excelente: combinan agentes desengrasantes, enzimas y tensioactivos diseñados para actuar con agua caliente. Eso las hace especialmente eficaces a la hora de eliminar grasa incrustada, restos orgánicos y malos olores.

Justo lo que suele acumularse en campanas, freidoras de aire, lavadoras e incluso fregonas. Y aprender a usarlas fuera del lavavajillas es tan sencillo cómo entender dónde tiene sentido aplicarlas y hacerlo con moderación.

1. Campana extractora

Uno de los usos más agradecidos de la pastilla del lavavajillas es la limpieza de los filtros de la campana. Con el tiempo, la grasa se adhiere y parece imposible recuperar su estado original. El método es sencillo: colocamos el filtro en el fregadero, ponemos una pastilla de lavavajillas encima y cubrimos con agua muy caliente.

Tras unos minutos de reposo, la grasa empieza a desprenderse sola. Un poco de frotado con un estropajo y el cambio será inmediato. Este truco, repetido cada cierto tiempo, también mejorará su funcionamiento y eliminará parte de los olores persistentes en la cocina.

2. Freidora de aire

La freidora de aire se ha ganado un sitio destacado en muchas cocinas, pero también tiende a acumular grasa incluso cuando usamos protectores. Aquí, la clave está en la constancia. Con un poco de agua caliente y una pastilla de lavavajillas, basta con ponerla en funcionamiento unos minutos a temperatura media-alta.

El vapor y el detergente actúan juntos, aflojando los restos de grasa adheridos al interior. Después, solo queda aclarar y secar. Irla limpiando así tras varios usos, evita que la suciedad se incruste y alarga su vida útil.

3. Lavadora

Uno de esos electrodomésticos que también necesitan limpieza, aunque no siempre lo tengamos presente. Restos de detergente, cal y humedad se acumulan en el tambor y provocan malos olores o lavados menos eficaces, provocando incluso un fallo en el funcionamiento de la máquina. Un ciclo corto a alta temperatura con una pastilla de lavavajillas, sin ropa en el interior, te ayudará a eliminar estos residuos y a refrescar su interior.

No es algo que deba hacerse a menudo, pero sí de forma puntual como mantenimiento. El resultado se nota en el olor, en la limpieza y en el estado de la ropa.

4. La fregona

Pocas cosas acumulan tanta suciedad invisible como la fregona. Aunque la aclaremos tras cada uso, las fibras retienen restos que con el tiempo generan olor. Un cubo con agua muy caliente, una pastilla de lavavajillas y un chorrito de vinagre blanco bastan para devolverle un aspecto y un olor mucho más limpio.

Tras unos minutos de remojo, el agua habla por sí sola. Una forma sencilla de seguir repartiendo suciedad por toda la casa en lugar de retirarla.

Otras ideas para limpiar con pastillas del lavavajillas

Además de estos básicos infalibles, las pastillas de lavavajillas también son de gran ayuda en otros rincones del hogar:

  • Horno: disueltas en agua caliente para ablandar la grasa antes de limpiar.
  • Nevera: para limpiar baldas y cajones, siempre aclarando bien después.
  • Desagües: una forma de mantenimiento puntual, combinadas con agua caliente.
  • Cubos de basura: eliminan olores y restos adheridos con facilidad.
  • Suelos muy sucios: disueltas en agua, solo en casos concretos y aclarando después.

Un consejo: prueba primero su efecto en una zona discreta y evita su uso en superficies delicadas como madera natural sin tratar o piedras porosas. Recuérdalo para evitar dolores de cabeza en un futuro.