El Feng Shui recomienda especies que armonizan los espacios y atraen bienestar.
El Feng Shui, una práctica milenaria china que busca el equilibrio y la armonía en los espacios, considera que las plantas son mucho más que un elemento decorativo. Igual que los espejos, tienen la capacidad de potenciar la energía positiva y transformar cualquier ambiente en un lugar más vital y equilibrado.
Las plantas nos conectan con la naturaleza, suavizan la atmósfera de la casa y llenan de vida incluso los rincones más silenciosos. Más allá de su belleza, armonizan el espacio, aportan serenidad y mejoran la calidad del entorno que habitamos.
Según el Feng Shui, las plantas se relacionan con el elemento madera, uno de los cinco pilares de esta filosofía. Este elemento representa crecimiento, flexibilidad y capacidad de adaptación, cualidades que también transmiten las plantas al hogar. Su energía simboliza prosperidad, suerte y fortaleza.
El Feng Shui distingue entre dos grandes tipos de plantas:
Además, influyen otros factores:
La ubicación es tan importante como la elección de la planta. Según el tipo de energía que quieras potenciar, puedes situarlas en diferentes estancias:
De todas las especies, hay una que se considera especialmente poderosa: el bambú de la suerte. Este símbolo de prosperidad y equilibrio energético atrae fortuna y bienestar. Colocado en cualquier estancia, refuerza la armonía del espacio y amplifica los deseos de abundancia y buena suerte.
Al integrar plantas en la decoración, es fácil cometer ciertos errores que bloquean la energía en lugar de potenciarla:
No todas las plantas son adecuadas según el Feng Shui. Estas son algunas que es mejor mantener fuera del hogar o ubicarlas con cuidado:
El Feng Shui también recomienda escoger plantas según la orientación de cada estancia:
Las macetas también influyen en la energía que aportan las plantas:
Más allá de regarlas y darles luz, las plantas también requieren atención energética:
El árbol de jade, el bambú de la suerte y la pachira son consideradas plantas de prosperidad y abundancia.
El helecho, la dieffenbachia o el potus ayudan a mantener la concentración y la productividad.
Sí, siempre que no bloqueen la luz natural ni dificulten el movimiento en la estancia.
Lo recomendable es agradecer la energía que aportó, retirarla y reemplazarla por una nueva que revitalice el espacio.
Integrar plantas en la decoración no es solo un gesto estético. Es una manera de dejar que la naturaleza entre en casa y nos recuerde la importancia del crecimiento y la calma. Con el Feng Shui, las plantas se convierten en aliadas para crear espacios que respiran armonía, protección y serenidad.
Cuidar de ellas es también cuidar de nosotros mismos. Cada maceta que florece, cada rincón verde en la casa, nos invita a detenernos y a sentir la conexión con lo esencial. Al final, un hogar lleno de vida es un hogar que nos acoge y nos enseña a habitar con equilibrio y gratitud.
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