Receta mediterránea: mejillones en escabeche caseros, el aperitivo con más carácter y menos complicaciones.
Llega la hora del vermut y, como manda la tradición mediterránea, los pequeños platos empiezan a desfilar hacia la terraza. Aceitunas, berberechos bien aliñados y un bol de patatas estilo artesanas se reparten entre las manos mientras una bebida fresca marca el compás de la conversación. Pero falta algo. Un plato que cierre el círculo, que transforme el aperitivo en un momento memorable.
Más allá de las conservas, hay una receta que siempre conquista por su carácter y su sencillez: los mejillones en escabeche caseros. Considerado por muchos como el “rey del escabeche”, este plato hunde sus raíces en la antigua necesidad de conservar los alimentos, pero hoy se ha convertido en el protagonista de cualquier mesa donde se celebra la vida con calma.
El escabeche es una técnica ancestral de conservación propia del Mediterráneo. Se basa en una mezcla equilibrada de aceite, vinagre, laurel y especias que permite conservar pescados, mariscos o carnes durante días, manteniendo su sabor y textura. En el caso del mejillón, esta técnica realza su carácter marino y le aporta una acidez elegante y aromática.
El vinagre marca el tono del escabeche. Los más recomendados son el vinagre de vino blanco o de Jerez, que ofrecen un equilibrio perfecto entre acidez y suavidad. Si se busca un resultado más delicado, el vinagre de manzana ecológico es una excelente alternativa: aporta frescura y una nota ligeramente afrutada. La proporción ideal suele ser tres partes de aceite por una de vinagre, aunque puede ajustarse según el gusto y la intensidad que se desee.
Los mejillones en escabeche son mucho más que un aperitivo. Su carne es rica en proteínas, baja en grasa y fuente natural de hierro, zinc, fósforo, vitamina B12 y omega 3. Son perfectos para fortalecer el sistema inmunitario y cuidar la salud cardiovascular. Además, el escabeche —gracias al aceite de oliva, el vinagre y las especias— actúa como conservante natural y potencia su sabor sin necesidad de aditivos.
En cada receta sencilla se esconde una historia. Estos mejillones en escabeche son puro Mediterráneo: tradición, sabor y un modo de vivir que celebra el tiempo lento, la conversación y la belleza en lo cotidiano.
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