Fotos en casa y Feng Shui: cómo elegir, colocar y cuidar los retratos para armonizar tu hogar.
Las fotografías son testigos de nuestra historia y del espacio que habitamos. En el Feng Shui, saber dónde y cómo colocarlas puede marcar la diferencia: desde fortalecer los vínculos familiares hasta evitar que la energía se estanque. La disposición en el espacio, su orientación o las formas que las habitan influyen en el flujo del chi, o energía vital.
Por eso, las imágenes que mostramos día a día —como fotografías de personas— forman parte de ese lenguaje simbólico: lo que vemos comunica, sostiene y moldea el ambiente. Cada retrato puede convertirse en un elemento de energía según cómo y dónde se coloque.
Las fotos de personas —familiares, amigos, generaciones anteriores— pueden fortalecer el sentido de pertenencia, el vínculo con la historia y la armonía de la casa. Según los expertos especializados en esta filosofía, “cuando se exhiben fotos familiares en la sala de estar, se refuerza el vínculo familiar y la armonía del hogar”.
Sin embargo, también hay que tener cuidado. Si las imágenes están en lugares poco apropiados o muestran emociones negativas, pueden generar desequilibrio. Por lo tanto, la clave está en elegir fotos que comuniquen alegría, unión y vida, y ubicarlas con intención.
¿Sabías que una de las búsquedas frecuentes es “Feng Shui fotos de personas fallecidas”? En este ámbito, lo importante no es tanto la presencia o ausencia de la imagen, como su calidad simbólica y emocional. Según explican, sí, se pueden colocar. Pero conviene que sean imágenes alegres y recordadas con cariño, ubicadas en zonas comunes fuera del dormitorio.
Colocarlas en el salón o comedor —lugares de reunión y luz— puede honrar la memoria sin generar una energía demasiado yin (estática) en zonas de descanso.
Las imágenes de pareja pueden tener buen efecto si reflejan armonía, cercanía y alegría. Están asociadas a la zona del amor y las relaciones en el mapa Bagua del Feng Shui. En cuanto a fotos de hijos, también son positivas si muestran vitalidad, pero deben ubicarse en un lugar que favorezca su energía individual sin invadir el espacio del descanso.
Algunas personas no muestran fotos, por gusto o por estilo. Desde el Feng Shui moderno se indica que esta opción no es necesariamente negativa. El problema aparece si esa ausencia transmite desconexión, aislamiento o una habitación sin vida. En esos casos, puede compensarse con otras imágenes que transmitan alegría, naturaleza u objetos que simbolicen conexión.
Las imágenes congelan un momento en el tiempo. En Feng Shui se sugiere revisarlas cada cierto tiempo: eliminar aquellas que muestran tensión, tristeza o desconexión; sustituirlas por momentos de vida activa. Así se mantiene el flujo del chi dinámico y acorde con la etapa vital.
Las fotos no son solo objetos decorativos, también son puertas hacia nuestra historia, nuestras relaciones y el espacio que habitamos. En el Feng Shui, colocarlas con intención es una forma de cuidar lo invisible, como la energía, la atmósfera, la emoción. Al elegirlas, actualizarlas y situarlas con respeto, permitimos que el hogar se convierta en un reflejo de nosotros —y de quienes queremos ser.
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