Aprende a limpiar tu campana extractora sin productos químicos.
La campana extractora es un aliado silencioso en la cocina, eliminando olores y grasa mientras cocinamos. Mantenerla limpia no solo prolonga su vida útil, sino que también asegura un ambiente más saludable. Aunque muchas veces recurrimos a productos químicos agresivos, existen formas sencillas, naturales y efectivas de cuidar este elemento esencial de la cocina. Con materiales que probablemente ya tienes en casa, puedes devolverle el brillo y la limpieza sin complicaciones, respetando tu hogar y el medio ambiente.
Antes de comenzar, apaga la campana y retira los filtros de metal o de malla. Estos son los elementos que acumulan más grasa, por lo que su limpieza es esencial. Manipúlalos con cuidado para no doblar ni dañar las láminas.
Una mezcla de agua caliente, vinagre blanco y bicarbonato de sodio es suficiente para eliminar la grasa más persistente. Llena un recipiente amplio con agua caliente, añade un vaso de vinagre y una cucharada de bicarbonato. Remueve para disolver y prepara los filtros para sumergirlos.
Coloca los filtros en la solución durante al menos 30 minutos. El vinagre y el bicarbonato aflojan la grasa adherida, facilitando su eliminación. Pasado este tiempo, frota suavemente con un estropajo suave o un cepillo de cerdas finas, prestando atención a los recovecos.
Mientras los filtros se remojan, limpia la superficie exterior de la campana con un paño húmedo y un poco de vinagre diluido en agua. Para manchas rebeldes, aplica bicarbonato directamente sobre un paño húmedo y frota suavemente. Este método elimina la grasa sin rayar la superficie ni dejar residuos químicos.
Enjuaga bien los filtros con agua caliente y deja que se sequen por completo antes de volver a colocarlos. Asegúrate de que no quede humedad dentro de la campana, ya que esto podría favorecer la acumulación de grasa o malos olores.
Para evitar la acumulación de grasa, realiza una limpieza ligera de la campana y los filtros cada dos semanas. Incluso unos minutos con agua caliente y vinagre evitan que la grasa se adhiera con fuerza, haciendo la limpieza profunda mucho más sencilla.
Con soluciones naturales como estas y un poco de constancia, puedes mantener la cocina libre de grasa, prolongar la vida útil de tu campana y disfrutar de un ambiente limpio y agradable. Transformar esta tarea cotidiana en un momento de cuidado del hogar demuestra que incluso los gestos más simples pueden marcar la diferencia.
Al final del día, la cocina no siempre pide grandes elaboraciones. Muchas veces buscamos algo…
La psicología del color lo confirma: el azul es uno de los tonos más adecuados…
El aparador es uno de esos muebles que resuelven sin imponerse. Guarda, ordena y acompaña…
Los objetos que habitan una casa no son inocentes. Para el artesano Frank Buschmann, “los…
Enero invita a bajar el ritmo. La casa se vuelve más silenciosa, la luz cambia…
La madera oscura aporta presencia, profundidad y una elegancia atemporal que pocos materiales consiguen. Tiene…