Cómo elegir una mesa de jardín según el uso que le darás a tu terraza

No todas las mesas de exterior responden a las mismas necesidades

Mesa de jardín adaptada al uso del espacio exterior, equilibrando tamaño, material y proporción.

Una mesa de jardín no es solo una superficie donde apoyar platos o libros. Es el punto de encuentro, el lugar donde el tiempo se detiene un instante. Antes de elegirla, conviene preguntarnos cómo queremos vivir el exterior: desayunos al sol, comidas largas, tardes de lectura o reuniones improvisadas. El uso marcará la forma, el tamaño y el material.

1. Para comidas y reuniones familiares

Si la terraza se convierte en comedor habitual, la mesa debe ser amplia, estable y resistente. Qué tener en cuenta antes de elegir mesas de exterior para comer:

  • Tamaño proporcional al número de comensales.
  • Altura estándar de comedor (entre 72 y 75 cm).
  • Materiales duraderos como madera tratada, aluminio o acero con protección exterior.
  • Superficie fácil de limpiar.

Las mesas rectangulares funcionan bien en terrazas alargadas; las redondas favorecen la conversación en espacios más cuadrados. Si recibes invitados con frecuencia, una mesa extensible puede ser una solución versátil.

2. Para balcones pequeños y uso ocasional

En espacios reducidos, la mesa debe adaptarse sin invadir. Opciones recomendadas:

  • Mesas plegables o abatibles.
  • Modelos redondos de pequeño diámetro.
  • Mesas auxiliares que puedan moverse con facilidad.

Aquí la ligereza visual es tan importante como la funcionalidad. Prioriza estructuras ligeras y proporciones contenidas que permitan mantener una buena circulación.

3. Para zona de descanso y café

Terraza con suelo de madera y mesa auxiliar exterior.

Si el exterior se vive como un salón al aire libre, la mesa de jardín será más baja y acompañará sofás o butacas. Características clave:

  • Altura tipo mesa de centro.
  • Superficies resistentes al sol y la humedad.
  • Formas suaves que faciliten el movimiento alrededor.

Las mesas auxiliares individuales también permiten mayor flexibilidad, especialmente si el espacio cambia según el momento del día.

4. Para trabajar o estudiar al aire libre

Hombre desayunando en terraza con mesa redonda, café, tostadas y zumo.
Desayuno al aire libre en terraza con mesa redonda, café, tostadas y zumo rodeado de plantas.

Cada vez más terrazas se utilizan como extensión del espacio de trabajo. En este caso, la estabilidad y la ergonomía son fundamentales.

  • Altura adecuada para silla estándar.
  • Superficie amplia para portátil y material.
  • Ubicación protegida del sol directo.

Conviene evitar materiales que se recalienten en exceso y prever sombra natural o artificial.

5. Según el clima y el mantenimiento

El entorno condiciona la elección. En zonas húmedas o costeras, es recomendable optar por aluminio, acero tratado o maderas resistentes como la teca. En climas secos y soleados, los acabados con protección UV ayudan a conservar el color.

También es importante valorar el mantenimiento que estamos dispuestos a asumir. Una mesa de jardín debe facilitar la vida, no complicarla.

6. Proporción y circulación

Mesa de exterior Mirtia de aluminio efecto madera y piedra sinterizada crudo Ø 148 cm

Más allá del uso, las mesas de diseño deben dialogar con el resto del mobiliario. Deja al menos 60 cm libres alrededor para permitir el paso cómodo. Una terraza equilibrada no es la que tiene más piezas, sino la que respira.

La mesa como centro del exterior

Elegir una mesa de jardín y unas sillas de jardín resistentes no es solo una cuestión estética. Es decidir cómo queremos habitar el espacio exterior. Cuando el tamaño, el material y la forma responden al uso real, el conjunto fluye de manera natural. Porque el exterior, igual que el interior, se construye a partir de pequeños gestos cotidianos.