La coca de tomate es una receta tradicional de la gastronomía de la Comunidad Valenciana, muy presente también en otras zonas del Levante. Su origen es humilde y doméstico: una masa sencilla, similar a un pan plano, que se cubre con ingredientes básicos de la huerta. Precisamente por eso, sigue siendo una opción perfecta cuando buscamos una cena fácil, sabrosa y pensada para compartir.
Esta versión con harina de espelta resulta más ligera y aromática, ideal para preparar sin complicaciones y llevar al centro de la mesa. Se corta en porciones, se come con las manos y se adapta a todos los gustos, lo que la convierte en una apuesta segura para una cena informal, un picoteo entre amigos o una comida relajada en casa.
Receta de coca de tomate Valenciana
Ingredientes para 4 personas
Para la masa
- 300 g de harina de espelta
- 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 20 g de levadura fresca
- 100 ml de agua fría
- 50 g de aceite de oliva virgen extra
- 10 g de sal
- 1 pellizco de azúcar

Para el relleno
Tomates tricolor
- 2 cebollas moradas
- Sal y pimienta negra
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 ramillete de albahaca fresca
- Olivada negra
Preparación paso a paso
- Coloca todos los ingredientes de la masa en un bol amplio y amasa hasta obtener una mezcla homogénea y elástica.
- Deja reposar la masa durante unos 30 minutos, hasta que doble su volumen.
- Extiéndela con un rodillo sobre una superficie enharinada, dejándola fina y uniforme.
- Hornea la base durante 15 minutos a 180–200 °C, hasta que empiece a dorarse ligeramente.
- Corta los tomates y la cebolla en láminas finas y distribúyelos sobre la masa. Salpimenta y añade un chorrito de aceite de oliva.
- Hornea de nuevo durante unos 15 minutos a 180 °C, hasta que las verduras estén tiernas.
- Al sacar la coca del horno, añade la albahaca fresca, la olivada y un último hilo de aceite de oliva y pimienta negra.

Ideas para adaptarla y compartirla
Una de las grandes ventajas de la coca de tomate es su versatilidad. Puedes personalizarla fácilmente según lo que tengas en casa o los gustos de quienes se sientan a la mesa.
- Cebolla caramelizada: añade un punto dulce muy agradable. Puedes incorporarla antes de hornear o colocarla al final.
- Queso en lascas o rallado: mozzarella, queso de cabra o un poco de parmesano funcionan muy bien. Añádelo al salir del horno para que se funda ligeramente.
- Aceitunas verdes o negras: cortadas en rodajas o enteras, refuerzan el carácter mediterráneo de la coca.
- Frutos secos tostados: pistachos o piñones aportan un contraste crujiente y elevan la receta con muy poco esfuerzo.
Servida templada o a temperatura ambiente, esta coca es perfecta para colocar en el centro de la mesa y compartir, acompañada de una ensalada sencilla o un cuenco de aceitunas. Una receta sin complicaciones, pensada para disfrutar con calma y convertir una cena cualquiera en un momento especial.